Si no tuviera que trabajar por dinero…

Trabajar por dinero

Si no tuviera que trabajar por dinero…

Si fuera financieramente libre y no tuviera que trabajar de nuevo para obtener dinero, ¿qué es lo que haría?

¡Qué buena pregunta!

Una pregunta que no nos hacemos o no nos hacemos lo suficiente.

Si lo haríamos, tendríamos respuestas sorprendentes o aterradoras.

 

No trabajar de nuevo por dinero

Poco importa su edad e incluso si sigue estudiando, hágase la pregunta:

Si dependiera solamente de usted, de sus gustos, ¿qué trabajo escogería hacer?

El error sería decirse ¡Bah, eso lo veo más tarde!

Porque más tarde llegará de todas maneras y usted dirá nuevamente más tarde.

¿Hasta cuándo?

El dinero que motiva

El dinero motiva… por cierto tiempo.

Yo diría que a los cuarenta años es el momento de la verdad en aquellos que escogieron trabajar por el dinero en lugar de por su pasión.

A los veinte y treinta años, prefieren comprarse todo lo que desean y esperan llenar ese gran vacío dejado por una pasión eludida que realizarán más tarde.

Y a los cincuenta años, se dan cuenta que es un poco tarde para cambiar de camino.

Pero continúan gastando aún más dinero para compensar ese vacío.

Ya no llegarán… no llegarán a ser felices. Ni siquiera consiguen fingirlo. Ni siquiera se sienten igual que antes.

Sin embargo, tuvieron éxito en convencerse muy bien.

 

¡Deje de trabajar por dinero!

¡Yo lo hice!

Como lo describe Gail Sheehy en su libro «Transiciones», cambiamos bastante de una década a otra. Su elección de carrera, el trabajo ideal que escogió cuando tenía veinte años no será el mismo cuando tenga cuarenta o cincuenta.

No pasará necesariamente de médico a plomero (o viceversa), pero como usted va cambiando, su trabajo también debe seguir su evolución.

¡Yo me lo prometí!

Y un día, me desperté pensando que tenía el trabajo que tanto había soñado.

«AHORA hago lo que había soñado desde hace muchos años. ¡Qué gran logro! ¡Qué satisfacción por haberlo logrado!

Tengo un gran puesto, soy apreciado y muy bien pagado. Y, además, ¡me envidian!»

Y, sin embargo…

Sin embargo, me sorprendí cuando dije: «Realmente, me gustaría cambiar de tra…»

– ¿Cómo?

– ¿Te gustaría cambiar de trabajo?

  • ¿Lo tienes todo y ahora quieres renunciar?

– Hum noooo…

Luego de algunas peripecias y algunos años intensos llenos de cuestionamientos, por fin lo logré.

Tomé mi decisión.

¿Es mágico?

¿Es fácil?

¡De hecho que no!

Actualmente, me encuentro en transición hacía una tercera carrera.

Estoy contento de haber renunciado a mi primera y a mi segunda carrera, porque la pasión disminuía lentamente…

Pensándolo bien, habría hecho más dinero si me hubiera quedado con mi primera pasión.

Pero, ¿en qué estado estaría hoy? Y, sobre todo, ¿en quién me hubiera convertido?

 

Trabajar por dinero, la paradoja

Frecuento gente que generan excelentes ingresos y que los merecen en verdad (¡porque sus semanas de trabajo tienen más de 80 horas!).

Y cuando les pregunto qué es lo que harán después, sus rostros cambian, las tensiones se borran de sus caras y me dicen cosas como: me encantaría hacer bricolaje, me compraré una pequeña casa en el campo y haré agricultura ecológica…

 

¿Cuánto le costaría ser financieramente libre?

Y –para ayudarlos a reflexionar AHORA–, les pregunto, ¿cuánto cuesta… tu sueño?

Nueve veces de diez, la respuesta es «no tan caro»…

Lo que quiere decir: podría pagarlo fácilmente desde hoy mismo

Y yo hago Ahhhhhque quiere decir: ¿qué esperas?

Y añado: ¡Yo lo hice!

 

Marc Blais

Soy un contador canadiense, conferencista internacional y autor del libro “Consejos para el progreso de su familia y el crecimiento de su patrimonio”. Mi misión es ayudar a los padres para que gestionen mejor sus finanzas personales para el progreso de su familia. Aprenderá a ahorrar dinero, como y donde invertir dinero en tiempo de crisis y todo sobre sus finanzas personales y la educación financiera.