¡ Ser rico y no saberlo ! ¿ Es eso posible ?

ser rico y no saberlo

Ser rico y no saberlo

¡pero qué título es ese!

Ser rico está bien, pero ¿no saberlo?

Eso no es posible. ¡Si yo fuera rico, lo sabría!

¡Ser rico es hacer la vida que nos gusta!

¿Es eso posible?

Si es que sí, ¡usted es rico!

Pero, ¿lo sabía?

 

Hay muchas maneras de ser rico y no saberlo…

Puede ser rico y no saberlo, si tiene suficiente dinero para ser feliz.

Puede ser rico y no saberlo, si está muy bien rodeado socialmente gracias a grandes amigos.

Y también puede ser rico y no saberlo, si tiene suerte en el amor o si aprecia la relación que tiene con sus hijos.

 

¿Es posible ser rico y no saberlo?

¡Claro que sí!

Como contador, ¡He conocido a muchas personas que eran millonarias!

Se sorprendieron mucho porque nunca habían hecho los cálculos de sus vidas…

Además, ser millonario no significa ser rico, ¡porque eso depende de usted y no de las cifras!

¿Eso qué quiere decir?

Recientemente, durante un coaching, una persona me cuenta su objetivo: Quiero ser independiente financieramente a la edad de 50 años.

¡Perfecto!

Entonces, yo le hago LA pregunta que siempre hace reflexionar realmente y cuya respuesta difiere enormemente de una persona a otra: ¿Qué significa la independencia financiera para ti?

Algunos responden inmediatamente: ¡Que no me falte nada!

Pero, ¿qué significa PARA TI la frase «que no me falte nada»?

Si la respuesta es muy rápida y se parece a «poder comprar todo lo que yo quiera cuando yo lo quiera», yo le respondo que es imposible porque hasta los ultra ricos (los multimillonarios) no son capaces de hacerlo. Porque si actuaran así, ¡se hubieran vuelto pobres hace mucho tiempo!

Créame: no hay ninguna fortuna que no pueda ser gastada. ¡Incluso los ricos deben hacer cuentas!

Y, ¿por qué debemos compararnos para saber si somos felices?

Estaba leyendo un artículo de Oxfam que hablaba de las 62 personas cuya riqueza equivale a la de la mitad de la población mundial. Más allá del discurso social acerca de las cifras, mi pregunta era: ¿Por qué nos comparamos con otros?

Que yo sepa, ¡la alegría no necesita ser comparada!

Para algunas personas que todavía no saben cómo encontrar la felicidad, lo más simple parece ser imitarla.

¿Cómo imitarla?

Haciendo o intentando poseer y copiar lo que el vecino o el amigo poseen.

Ya sabe, copiarse del vecino o del cuñado gordinflón…

Las personas que buscan una pareja para ser felices piensan que si estuvieran una pareja como la esposa o el esposo de su amigo, serían felices…

Olvidan que el secreto de la relación está en la palabra relación y no en el individuo envidiado, aunque la calidad de las personas es realmente importante.

Ocurre lo mismo con el dinero.

¿Cuánto necesita usted para ser feliz? ¿A menos ha hecho los cálculos?

¿Tiene miedo de intentarlo?

¡No de hacer los cálculos, sino de intentar ser feliz!

 

También puede ser rico de otro modo y no saberlo

Ahora que usted sabe que puede ser rico materialmente sin haberse dado cuenta, puede pensar: ¡Bah! Ese no es mi caso.

Pero usted también puede ser rico emocionalmente, en el amor, en sus relaciones, en conocimiento, en viajes, etc., y no saberlo.

Rápidamente, nos acostumbramos a todo lo que poseemos (materialmente o de otra forma) y (siempre) queremos mucho más. Sin embargo:

La felicidad está ahí, ¡tómela! ¡Tal vez ya sea rico y no lo sabe!

 

Marc Blais. El coach de sus finanzas personales